Mis discos favoritos del 2020 y cómo me relacioné con ellos

Mis discos favoritos del 2020 y cómo me relacioné con ellos

Estuve tentada a hacer esta lista todo Diciembre, de hecho, lo veía casi como una obligación, es como una regla de las redes sociales implícita, una gran oportunidad para mostrar el buen gusto que tenemos y una vez más, ubicarnos de alguna forma por encima de lxs demás, porque de eso se tratan las redes sociales ¿no?. Después en un ataque que combinaba la falsa humildad y la baja autoestima pensé ¿es realmente necesario que lo haga? ¿a alguien realmente le importa esto? ¿otra lista más?, y obviamente, no pude sino comentarlo en twitter, porque de eso se tratan las redes sociales ¿no?. Recibí unas cuantas respuestas de personas que sí estaban interesadas en ver mi lista y como yo no aguanto dos pedidas para nada, decidí hacerla, así que aquí están, mis discos favoritos del 2020 y cómo me relacioné con ellos:

1. Rita Indiana – Mandinga Times

Mandinga Times llegó a mí justo en pleno peo de Los Amigos Invisibles (long story short: señalé que la música de ellos colaboró con la cultura machista en Venezuela y media Twitterzuela me cayó encima porque soy fea, el chiste se cuenta solo). La fuerza que me inyectó fue increíble, y Ensalmo se volvió un mantra o un himno en ese momento donde no me quise permitir ser vulnerable. También el 80% de las barridas y pasadas de coleto en la casa fueron acompañadas por él y muy buen servicio, recomendado, 5 estrellas.

2. Queue de salida – Sr. Amable

Este disco me pegó en un talón de Aquiles que yo no sabía que tenía hasta que lo escuché: la nostalgia por el indie. Cada vez que lo ponía me daba un yonosequé que me hacía sentir extraña, de esas sensaciones que simplemente no puedes describir. Me hacía sentir “joven” (aunque tampoco estoy vieja), me transportaba a otro momento de mi vida, es de esos discos que me hacen reconectar con la música por el entusiasmo que me generan. Rock and roll sí señor me hace sentir que estoy saliendo de un concierto, cansada, oliendo a muerto, e infinitamente feliz de haber visto a mi banda favorita en vivo por primera vez.

3. MULA – Mundos

En MULA tienen algo que las hace únicas: pueden ser ultra pachangosas y super cuchis al mismo tiempo. Ellas, junto a Rita Indiana, son quienes me ayudan a aproximarme a estilos musicales que quizás de otra forma no les dedicaría mucho tiempo porque, sinceramente, soy una comemierda. Siempre me van a sorprender con su capacidad de meter tantos géneros en una sola canción de una forma tan quirúrgica y perfecta. Me hicieron bailar, una de esas cosas de las que pierdes la costumbre cuando las circunstancias de tu vida te secan por dentro, y eso se los agradezco. 

4. Arca – Kick i

Sinceramente, cada vez que voy a escuchar a Arca, me da miedo. Me da miedo porque me predispuse a que todo lo que ella hace es tan denso que no lo voy a entender, o me va a costar mucho hacerlo, eso me pasó con la mayoría de las cosas que hizo antes. Para mi sorpresa, Kick i (que tampoco es un paseo por la vereda) me hizo reír y también estremecer. En algún momento le agarré la caída y me aprendí las canciones (incluso hice un cover de Riquiquí), pude penetrar en todas esas capas de sonidos, ruiditos, y sensaciones completamente frenéticas. Increíblemente, fue un disco que me ayudó, en muchos momentos, a concentrarme, quién sabe como funciona la cabeza de una al final…

5. Fetch the bolt cutters – Fiona Apple

Fue una sucesión muy hermosa (e importantísima en mi vida) leer Resistance de Tori Amos y escuchar este disco, siento que ambos tienen el mismo espíritu: una fuerza femenina incontrolable que quiere comunicar cosas de la manera más asertiva y que está HARTA de estar en silencio. Conecto con Fiona desde una parte de mí que está cansada y es muy cínica, aunque siento que aquí de cinismo hay poco, pero igual. Reafirmó mis ideas sobre escribir letras que sean lo más claras que puedan ser, que cuenten la historia de frente sin ser demasiado crípticas. También me reafirmó que por lo general, cuando nos auto-producimos, hacemos algo que capaz no es lo mejor para la industria, pero sí lo mejor para nosotras mismas y para la gente que de verdad está atenta a tu mensaje y tu intención. 

Aunque en el 2020 sobró la introspección, la música que llegó a mí fue todo menos tímida. 

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